Si llevas un tiempo en calistenia, seguro viste a alguien bajar desde una posición de pino y terminar con el cuerpo paralelo al suelo, controlando todo el movimiento como si fuera fácil. Eso son las 90° degree push-ups.
Es un ejercicio avanzado que mezcla fuerza de empuje, equilibrio y control corporal. Básicamente, pasas de una posición de pino hacia un ángulo de 90° en los codos, manteniendo el cuerpo firme y sin colapsar. Suena exigente, y lo es, pero con progresiones se puede trabajar desde niveles más accesibles.
¿Cómo se ven realmente?
A diferencia de una flexión de pino, aquí el cuerpo está inclinado hacia adelante y abajo, en el aire, con el peso cargado en los hombros. Los codos se doblan hasta formar ese ángulo de 90°, mientras el tronco se mantiene estable.
No se trata solo de “bajar y subir”. La clave está en controlar cada parte del recorrido, especialmente la bajada.
Técnica básica (sin complicarlo de más)
Antes de pensar en la versión completa, quédate con esta idea: control, no velocidad.
- Empieza en una posición de pino.
- Baja lentamente como en una flexión de pino pero llevando el cuerpo más allá de un flexion de pino y hacia adelante, dejando que el cuerpo baje hasta casi tocar el suelo.
- Mantén el cuerpo firme en el aire, sin arquear la espalda ni dejar caer las caderas.
- Desde ahí, empuja con fuerza para volver a la posición inicial.
Al principio, es normal que no puedas subir. Muchos entrenan solo la bajada durante semanas, y eso ya cuenta.
Músculos trabajados en las 90° degree push ups.
- Hombros fuertes y estables: es uno de los movimientos más exigentes para el deltoide anterior.
- Tríceps: aquí no hay impulso, si no tienes fuerza, no subes.
- Core activo todo el tiempo: si el abdomen se relaja, el cuerpo se desarma.
- Erectores de columna: para establizar la columna.
- Trapecios: ayudan a controlar las escpulas.
- Serratos: sosten de la posición escapular.
- Pectorales: ayudan fundamentalmente en el empuje.
- Glúteos: establización de core y cadera.
Errores comunes (y cómo evitarlos)
- Abrir demasiado los codos: puede cargar mal los hombros. Intenta mantenerlos más controlados.
- Perder la línea del cuerpo: si las caderas se hunden o la espalda se arquea, estás compensando.
- Ir demasiado rápido: la bajada debería ser lenta y controlada.
Cómo empezar si aún no puedes hacer una
Nadie empieza dominando esto. Algunas progresiones útiles:
- Flexiones en pica (con pies elevados)
- Negativas (solo bajar lentamente)
- Flexiones de pino
- Fondos en paralelas para fortalecer el empuje
Si eres constante con esto, el movimiento completo empieza a aparecer.
¿Vale la pena incluirlas?
Sí, pero no como ejercicio principal si aún estás construyendo base. Las flexiones 90° son más una meta técnica y de fuerza que un ejercicio para hacer muchas repeticiones.
Úsalas como desafío, como práctica. No hace falta hacer 20. Con 2 o 3 bien hechas ya estás trabajando fuerte.
Conclusión
Las flexiones 90° no son para lucirse en redes. Son un buen indicador de fuerza real y control. Cuestan, frustran un poco al principio, pero también te obligan a mejorar en todo lo demás.
Si decides entrenarlas, hazlo con paciencia. Este tipo de movimientos no se apuran.
Y cuando salga la primera repetición limpia, se nota.
¿Qué te gustaría ver en el próximo post? ¡Déjamelo saber en los comentarios.
Gracias por leer un gusto poder ayudarte en tu crecimiento físico y mental.
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